
domingo, 28 de diciembre de 2008
im leaving

domingo, 21 de diciembre de 2008
Gravedad
domingo, 14 de diciembre de 2008
Parapetado
Había decidido, la noche anterior durante la duermevela, investigar los alrededores del lugar donde transcurriría su próxima novela. O cuento, todavía no estaba muy seguro. No quería situar su historia en la ESMA, demasiado truculento, demasiada sángre derramada que dolía y mucho, pero la zona aledaña al estadio de River Plate lo atraía: escuelas de tiros, estadios varios, concesionarias de autos bien menemistas, autopistas, la Ciudad Universitaria de los militares. Un buen escenario, pensó, mire por donde se mire.
Se cobijo en un grupo de hinchas no cabizbajos pero si serios que iban enfilando hacia la autopista Lugones. Iban entremezclados algunos hinchas de Boca y un gran número de simpatizantes del club transplantado al barrio. Ambos grupos se ignoraban, como corresponde a plateístas padres de familia con sus hijos. Enfrente, en las vías del ferrocarril San Martín, un munido rejunte de personas, ruidosos, de River, con una inmensa carga de violencia que no intentaban reprimir y aumentaba de acuerdo al número de los reunidos. Algunas camisetas a mi alrededor, nunca termine de decidir cuáles -los motivos de los barras bravas me eluden completamente-, alimentaron su ira y pronto comenzaron a caer piedras sobre nuestras cabezas. Todos, bosteros y gallinas, terminamos por refugiarnos tras los guardarrails escuchando como las piedras golpeaban y sonaban como granizo. Estuvimos allí unos cinco minutos, tal vez diez, que para mi fueron una eternidad. Y aunque no temí por mi bienestar físico, si pensé en lesiones, Hospital Fernández, comisarias y pasillos. Nada sustancial, nada novelesco. Solo otro día en la oficina y cuestiones que no superarían las charlas en un café.
jueves, 11 de diciembre de 2008
star escape (be swirled)
For the sake of her love, I shall remain still, trembling, mumbling old prayers I've thought long forgotten.
Please, star gate, pick me up & take me out of this world full of misery that I hate (don't we all?) & fear in equal intensity.
Red before blue, green & yellow: and then, one day I feel something new, I'm being lifted away.
(Charlotte Segal, "Swirling Clouds"
Oil on Canvas 48" x 54")
And even as I'm airborne, I kneel & cry, the swirling pool is opening.
...
I won't be again, nor before, thus remember me for what I am.
And what am I? Nothing but the end of the road, that road where no man has gone before (and won't be again).
viernes, 5 de diciembre de 2008
que está solo y espera
(sobre mi cabeza)
todos se van, yo acá estoy
corro los trenes
(pero nunca los alcanzo):
soy un furgón de cola inmóvil
clavado en el presente
jugando a ser Dios
(de un mundo que no existe)
nunca creo nada
nunca veo nada
nunca tengo nada
sólo en una habitación
veo clavos y espinassiento rechinar de dientes
en lo oscuro, en mis sueños
el fuego ya no me quema
la lluvia no me afecta
no me llega nada
muerto en vida
vida que se va
pero se queda
nunca creo nada
nunca veo nada
nunca tengo nada
sólo en una habitación
no me veo con nadie
y el pueblo dónde está
Ya no hay gestas heroicas en las cuales probarse, las revoluciones perecieron y las que quedan son de mentirita.
¿Es valiente el qué se defiende del asaltante? Es valentía mal aplicada. Defender mi derecho a la propiedad es como defender el de cualquier otro burgués muerto de hambre.
Ni siquiera está permitido gritar HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE, haciendo la V y pensando que si Evita viviera, sería Montonera.
(Perón fue siempre un poco fascistoide e inclinado a lo sórdido, mientras que Evita, me da la impresión, si viviera, sería de Guardia de Hierro o el C de O. Pero qué se yo, ¿no? Hay que reconocerle al Viejo, eso si, el crear una organización bien del realismo mágico. Por eso el Gabo apoyo en mas de una oportunidad a la Orga: eran la prueba viviente de su literatura, con ellos levantaba cualquier periódico de la época y decía ¡ja, vieron, che, yo tenía razón -bueno, quizás no hubiera dicho "che" pero supongo que la idea se entiende.)
Eugenio Rise, que he decidido ser yo, transito la década de los 70 dormido en el regazo de su madre. Cuando despertó, cuando revivió, ya era tarde. El tren de la victoria ya había pasado y aunque la estación terminal había sido derrota, no pudo evitar el desencanto.
Salgamos entonces a las calles a desempolvar cánticos
Cuando nos demos cuenta que el futuro hace rato que ya fue y el pasado solo sirve para que viejas cincuentonas lean libros y se horroricen ante la desfachatez de un grupúsculo de jóvenes que vaya a saber uno que habrán hecho, solo en ese momento volverá la Revolución. Mientras tanto dediquémonos a bloguear y a abrir la puerta para ir a jugar. Porque Dios no juega a los dados...
