domingo, 30 de mayo de 2010

alambre de púas

cuando te ví, me viste
miraste y miraste
y yo rehuí, recule
por miedo o por bobo

hoy te miro
y lo que veo es un nudo de miedos,
un mar de dudas,
una humareda de pensamientos

cielos oscuros
nubes negras
rayos y truenos
fuego y rechinar de dientes

la impotencia de no llegar
cielo e infierno
uno de cada lado
y sin ganas de hacer el esfuerzo

inmadurez

no hay años que alcancen
ni verdades que sostener
sólo miedos y dolores

una vida, dos, o tres
nunca alcanza(n)
jamás es suficiente

todos precisamos aprender:
la madurez es darse cuenta

nada más: no hay que pedir más

sábado, 15 de mayo de 2010

kuiki


todo es tan irreal pero tan urgente. un miedo que no suelta me retuerce el estomago. lo que pasa es que soy un punto fijo y es la vida la que delante mis ojos. a esta altura ya ni se lo que quiero. o si. quierotranquilidadquieropaz. pero no se cómo. y ese no saber no tiene tanto que ver con los medios sino con las ganas. creo que todas la posibilidades son falsas, una gran perdida de tiempo. ¿será que todos malgastamos nuestras vidas en ilusiones y espejismos? ¿qué es real si vivimos rodeados de sombras chinescas? ahora me quejaría de marcas, afán por el consumo, anhelos que no son los nuestros (y veo que esto no es de hoy). siempre existieron los chivos expiatorios. el miedo a la muerte es tan sólo el miedo a irse sin entender ¿por qué? ¿por qué el tiempo pasa pero nada pasa? ¿y cuándo no pasa, por qué no pasa?

domingo, 9 de mayo de 2010

instant-visiones


jesús te ama
remera negra, cuellito en ve

brazos sobre las piernes,
sentado, manos juntas
rezo inadveritdo

mirada sobreadora
violeta sobre azúl
feo peinado
cero pensamiento

globos con caras:
qué dice sobre nosotros
esos nuestros y sus eso personajes
pintados en un plástico

¿es el ocio deambular
sobre cosas que no quiero comprar?

el que rezaba sigue acá
y mi observación pierde sentido con su permanencia,
con su abulia, y con su no entender

muchos mundos confuyendo en un sólo lugar:
el cheto, el fifi, el cabeza,
muchos floggers queriéndose levantar entre si con peinados raros
empleadas, sirvientes, dueños
cacos, empresarios, guardias
culos, tetas, feromonas, sexo
todo ellos y yo,
que soy todos pero a la vez ninguno

mientras miro


es fácil escribir sobre flores, campos y mujeres
ahora si yo quiero escribir sobre la vida en las ciudades

(más de moderna que de vida)

tengo que hablar de la urbe, lo gris y lo ajetreado
el dinero no se puede convertir en buena poesía ni siquiera en mala,
llegado en caso
sólo en un libro de poesía,
que puede ser bueno o malo
como poema de oficinista aburrido,
uno apagado y cansado de no tener nada, ni ambiciones
uno de esos que están resignados a nunca ser publicados

estoy en un centro comercial
y puedo hablar de la gente, de sus colores y de los que me rodean;
también puedo alterizarme o deshumanizarme
pero nunca del lugar, sólo del cuerpo,
porque el dinero me ata y me apremia
todo esto mientras veo gente pasar
y trato de imaginar sus vidas
y trato de imaginar como escribir